viernes, 30 de septiembre de 2016

En la mujer, el órgano sexual más potente es el oído

[23:12] Jero:
¿En serio?
[23:12] Cris:
En serio.
[23:12] Jero:
Pero, ¿no dices que es gay?
[23:12] Cris:
Que sí, es gay.
[23:13] Jero:
Joder… ¿Y cómo es que se enrolló contigo?
[23:13] Cris:
¡Y yo qué sé! Fue totalmente inesperado. Te juro que el plan era que él me buscaría un tío para esa noche.
Cristina y yo manteníamos esta conversación a través de internet. Ella me contaba su última experiencia en un club de intercambios, uno que había visitado ya alguna vez y al que había acudido esa noche con su amigo Paulo, que era homosexual. Éste solía tener ideas ingeniosas, y esa noche le propuso a ella buscarle un chico "adecuado", alguien que le hiciera pasar un buen rato de placer. Sin embargo, y para completa sorpresa de Cris, lo que ocurrió fue algo completamente distinto.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Encuentro en la P-27

Me dice que no es por mí, que en realidad yo le transmito bastante confianza, pero que no puede arriesgarse a cometer ningún error. Le es imposible darme el nº de móvil. De modo que acordamos comunicarnos exclusivamente a través del correo electrónico. No es ningún problema. Es tan solo algo más lento. Podemos entendernos perfectamente.
Pero sigo sin saber quién es, no he visto su cara, no he visto su cuerpo, al menos no por completo. Tengo una cita con una cuasi desconocida. Me dirijo en coche hacia el lugar del encuentro. La excitación es tremenda, los nervios me hacen sujetar el volante con más fuerza de lo habitual. Han pasado semanas desde que entré en contacto con ella.

martes, 27 de septiembre de 2016

Izas, rabizas y otras profesionales (ensayo erótico)

Según el diccionario de la RAE, una iza es una prostituta, es decir, una mujer que practica el sexo a cambio de dinero, y una rabiza es una «ramera muy despreciable» ("ramera" significa igualmente "prostituta".) "Puta" y "zorra" son términos más comunes, y también más vulgares, y, entre sus muchas acepciones, se encuentra igualmente la de "prostituta".
No voy a hablar aquí, sin embargo, de las «profesionales del sexo», como sí hizo Camilo José Cela en su libro Izas, rabizas y colipoterras, a quienes ridiculizaba, sino de las que manifiestan, queriéndolo o no, su verdadero deseo por el sexo. Porque este es el quid de la cuestión y lo que a mí me llama la atención: la necesidad de la mujer de ocultar este deseo y la de hombres y mujeres de denigrar y poner en la palestra a las que lo manifiestan «cuando no deben».  

jueves, 22 de septiembre de 2016

Sonidos extraños en la oficina

El ambiente del cuarto estaba sobrecargado. Llevábamos horas preparando un proyecto para un simposio sobre el autismo, sentados uno junto al otro delante del ordenador. No me di cuenta hasta que salí del despacho para dirigirme al baño. Eran ya cerca de las once de la noche. Los demás compañeros del gabinete de psicopedagogía donde trabajábamos ya se habían ido a sus casas.
―Yo no puedo más ―le digo irguiéndome en la silla, masajeándome el cuello. ―¿Lo dejamos por hoy? Ya no sé ni lo que leo.
―Venga, mujer, sólo un par de horas más ―me dice frunciendo el ceño, mirándome como solía hacer, fijamente.

martes, 6 de septiembre de 2016

El órgano sexual más potente de la mujer es el oído (ensayo erótico)

En cierta ocasión, una chica con la que hablaba a menudo sobre sexo me hizo la siguiente pregunta, no sé si con estas palabras: «¿sabes que el órgano sexual más potente en una mujer es el oído?». La conversación que manteníamos en ese momento versaba seguramente sobre los factores que intervienen en el juego de la seducción entre un hombre y una mujer. Yo le respondí algo como: «¿que si lo sé? ¡Tengo toda una teoría acerca de eso!». Le dije que quizás redactara un ensayo explicando esa «teoría». Pues bien, aquí va. 
Durante unos años, estuve obsesionado por descubrir los enigmas de la mentira y también las claves de la necesidad de los seres humanos de mentir. Me resultaba muy llamativo como fenómeno sociológico, porque provoca verdaderos estragos, mucho dolor y muchos quebraderos de cabeza.